El aliento lírico de Ondjaki

Ondjaki

El joven escritor angoleño Ondjaki (1977), a quien recuerdo mucho del Primer Festival de la Palabra en Puerto Rico, ha publicado en Argentina la novela El Silbador (editorial Letra Nómada). Una novela de aliento poético, según la reseña que publica en Revista Ñ Valeria Meiller.

Aquí la reseña:

Desde el principio, la trama de El silbador avanza por contrastes: el silbador llega a la aldea en octubre, al mismo tiempo que las lluvias silenciosas y entra a la iglesia sin hacer ruido. En aquel cuadro de mudez, algo –la belleza de la arquitectura, la luz que se filtra por los vitrales, la mañana o la ausencia del Padre– lo lleva a empezar a silbar. La música crea en el interior de la parroquia “un universo inédito” y todo alrededor suyo se tiñe de una nueva coloración. Alguien –el Padre, los pájaros– escucha la voz y el rumor del silbido se propaga. Afirman que se trata de “una especie de música sagrada, el más puro latín de los ángeles, quién sabe, incluso, un murmullo de Dios” y las versiones en torno a la música del silbador se multiplican. Sin embargo, todas apuntan a lo mismo: en aquella aldea, tan apacible “que llegan por la tarde los ecos de las pequeñas olitas del lago”, el silbido transformará la cotidianidad de un modo inesperado.

“Es un forastero. Llegó ayer a la mañana con una bolsa y su silbido”, responde el padre cuando le preguntan quién silba. No importa si se trata de Kalua, el hombre al que le gusta hacer sus necesidades al aire libre; Dissoxi, la joven que viene de no se sabe qué lugar y guarda cantidades obsesivas de sal o Kotimbo, el sepulturero que mastica granos como los pájaros; la respuesta es siempre simple a pesar de lo singular aquellos que la hacen. Es justo responderles con sencillez puesto que los personajes de Ondjaki (Angola, 1977) viven desatentos a la extrañeza de sus hábitos, como si llevaran adelante una existencia regular. A nadie le llama la atención, por ejemplo, que Doña Mamán viva en un “vaivén diario entre su casa y el cementerio” desde hace veintisiete años dedicada “por un orden natural de las cosas” a la familia del sepulturero, que es viudo y tiene tres hijas.

El silbador tiene una cadencia poética que respira con la misma suavidad que la vida aldeana imaginada por Ondjaki, uno de los jóvenes escritores más talentosos de Africa. El arco narrativo es sencillo: modula el tiempo transcurrido desde la llegada hasta la partida del silbador y las consecuencias de esta visita. Al hacerlo, el autor de Bom dias camaradas y Quantas Madrugadas tem a noite –ambas posteriores a la presente novela, que es su ópera prima y fue editada originalmente en 2002–, también traza el recorrido de sus derroteros personales. Nacido en Luanda bajo el nombre de Ndalu de Almeida, Ondjaki adoptó su nombre literario de una anécdota familiar: sus padres, militantes de la resistencia, lo llamaban así –“guerrero” en umbundu– antes de nacer. Primero se trasladó a Portugal, donde se graduó de la carrera de sociología y, terminados sus estudios, viajó a Brasil, donde todavía reside. A estos movimientos personales puede superponerse un mapa de lecturas: cada uno de los capítulos del libro empieza con un epígrafe. Entre los fragmentos, se encuentran desde el escritor angoleño Luandino Vieira –sobre quien escribió su tesis de grado– hasta Clarice Lispector, pasando por los clásicos de juventud –al estilo de Rimbaud– y la sabiduría de los poetas orientales. Superponiendo el recorrido de los viajes y las lecturas personales al viaje mismo del silbador, este escritor –del que esperamos pronto nuevas traducciones tan buenas como ésta que aquí presenta la editorial Letranómada, a cargo de Florencia Garramuño– se presenta a sus lectores en la búsqueda de un espacio, al menos transitorio, donde escribir o silbar: dos expresiones que, por otra parte, no hacen sino confluir en la música del texto.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s